Que me voy a más de mil km de ti y hasta con distinta zona horaria te sueño.
Y me levando con ganas de quererte, llorarte y matarme.
Y me levando con ganas de quererte, llorarte y matarme.
— ¿Sabes lo que jode? Darse cuenta de que todo en lo que crees es una mentira podrida, eso jode.
— ¿A que te refieres?
— Ya sabes, al destino, a las almas gemelas, el amor verdadero y esas memeces de fantasía y de idiotas.
Él era cóncavo y ella convexa. Y sólo encajaban en los abrazos. Dani Rovira
Uso su corazón como trinchera y por eso perdió la guerra. Laura Medina
Ahora que ya no tenía a nadie en quien perderse, decidió que era hora de encontrarse a sí misma. Victoria Sevilla Morillo
Ella era feliz con él, él era feliz con ella. Y vivieron separados para toda la vida. María Alejandra Bello
Y asfixió al príncipe hasta que se volvió azul. José P Miranda
Pero Caperucita se enamoró del lobo, y el cuento no supo seguir.
Se miraron. Se sonrieron. Las mariposas no volaron. Todo acabó antes de comenzar. Lucía Martín
Lo que había entre ellos era más que química, tenían todas las ciencias en común. Fausto E. Ruber
Apagó la luz, pero dejó todas las estrellas encendidas. Sara L. Orcajo.
Creía haber heredado de su abuelo la capacidad de ver el alma de la gente, pero su abuelo estaba loco y ella era adoptada. Rodrigo Cortés
- Te quiero - Y ahora, ¿qué hacemos?Mónica Carrillo
-¿Desde cuándo? -Desde ti. Jairo Gudiño.
Decidió convertirse en gata sólo para descubrir si la curiosidad la mataba. María Fernanda Pulido
Una lata de conservas hacía de catalejo. No había olas, pero sí la emoción del niño en verse convertido en capitán. Walter Gasparetti
Lo nuestro fue tan fugaz que una estrella nos vio y pidió un deseo. Linda Padilla