Aún hay cosas de mí que no conoces, pero tranquilo, porque hay cosas de mí que no conozco ni yo.
Pero deja ya de encontrarme, por favor.
Apagó la luz, pero dejó todas las estrellas encendidas. Sara L. Orcajo.
Creía haber heredado de su abuelo la capacidad de ver el alma de la gente, pero su abuelo estaba loco y ella era adoptada. Rodrigo Cortés
- Te quiero - Y ahora, ¿qué hacemos?Mónica Carrillo
-¿Desde cuándo? -Desde ti. Jairo Gudiño.
Decidió convertirse en gata sólo para descubrir si la curiosidad la mataba. María Fernanda Pulido
Una lata de conservas hacía de catalejo. No había olas, pero sí la emoción del niño en verse convertido en capitán. Walter Gasparetti
Lo nuestro fue tan fugaz que una estrella nos vio y pidió un deseo. Linda Padilla